Después de un viaje de varios meses al extranjero, Lene regresa a su trabajo habitual como encargada de un bar de jazz y blues en Berlín. Mientras que prepara el local para el turno de noche, pasan varias personas para tomar algo y saludarla: proveedores, músicos, amigos, clientes fijos… Pero de golpe, una noticia interrumpe el ajetreo: resulta que el concierto del músico danés Leif, previsto para esta noche no puede tener lugar, puesto que Lene se ha olvidado de una prescripción administrativa bastante anacrónica. ¿Qué se puede hacer? En la película de Christian Klandt, el bar es un mundo propio, microcosmo y universo a la vez, lleno de personajes muy particulares. “Leif in Concert Vol. 2” es una declaración de amor a los bares de música.
Go to Source