Dirección: Nora Fingscheidt / Duración: 125 min / Año de publicación: 2019 / Protagonistas: Helena Zengel (Benni), Gabriela Maria Schmeide (Frau Bafané), Albrecht Schuch (Michael Heller) / Sin restricción de edad

Sea que vaya a una familia de acogida, un hogar grupal o una escuela de educación especial, a Benni la echan de inmediato. La incontrolable niña de nueve años es lo que en la jerga de la oficina de menores se denomina una “system crasher / rompe-estructuras”. Pero para Benni lo único que anhela es amor, protección y vivir de nuevo con su mamá. Una mujer que tiene miedo de su hija por cula de su comportamiento imprevisible. Y cuando aparentemente ya no existe ningún lugar para Benni y ninguna solución a la vista, Micha, el entrenador antiviolencia, intenta sacarla de la espiral de rabia y agresión.

Bernardette o Benni, como ella quiere que la llamen, es considerada agresiva y de comportamiento imprevisible. Debido a experiencias traumáticas en su temprana niñez nadie debe tocarle el rostro. En la escuela de educación especial siempre la suspenden y con el tiempo no hay familia de acogida u hogar grupal que esté a su altura. Ella es una ‘system crasher / rompe-estructuras’. Así se denomina a los niños que radicalmente violan todas las reglas, se niegan consecuentemente a aceptar las estructuras y que poco a poco quedan fuera de todo sistema alemán de asistencia a menores. Dondequiera que reciban a la niña de nueve años, al poco tiempo la vuelven a echar. Y precisamente esto es lo que ella pretende, pues su anhelo es volver a vivir con su madre, una mujer a quien el comportamiento imprevisible de su propia hija la desborda.

El camino hacia un centro psiquiátrico parece estar trazado, pero Micha, el asistente social y entrenador antiviolencia, se reconoce a sí mismo en la ‘difícil niña’. Antaño, él estuvo a punto de destrozar su vida por completo, sin embargo logró a tiempo enderezar su camino. Propone pasar con Benni tres semanas en el bosque, en la calma de la naturaleza, sin televisión, sin distracción, sin irritaciones. Al principio hay discusiones también en el bosque, mas a continuación aparentemente Benni hace verdaderos progresos. Una vez terminado este período en el bosque, Benni se aferra a Micha y quiere quedarse a su lado. Pero el educador tiene su propia familia y además ve que en este caso especial, corre el peligro de perder su distancia profesional y quiere entregar el caso.

Como caso de emergencia la dejan al cuidado provisional de un centro de guarda de menores, pero Benni vuelve a huir a casa de Micha y su familia, quienes están dispuestos a recibir a la niña por una noche. Cuando a la mañana siguiente Benni juega con el hijo de Micha, todavía un bebé, la situación se agrava. La niña se niega a entregar el bebé a su madre y se encierra en el baño. Micha entra en pánico y rompe la puerta. Benni huye al bosque vecino y horas más tarde la encuentran congelada y la llevan a la clínica. El intento de enviar a la niña a África para una estancia en el extranjero fracasa, Benni huye de la zona de seguridad hacia el techo del aeropuerto.
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